Alika festejó 25 años cosechando la semilla del cambio!
Escrito por Federico Profitos el 11 junio, 2026
Alika celebró sus 25 años de trayectoria solista con una verdadera ceremonia musical en el Teatro Margarita Xirgu en el barrio de San Telmo en la Ciudad de Buenos Aires. Bajo la premisa de “La Semilla del Cambio”, la artista repasó buena parte de su catálogo acompañada por una sólida banda y varios invitados que fueron aportando distintos matices a una noche cargada de mensaje, memoria y resistencia. Durante casi tres horas, Alicia Dal Monte dejó en claro por qué continúa siendo una de las voces fundamentales del reggae y el dancehall en español.
El recorrido comenzó con «Paciencia», «Babylon» y «Noche de conciencia», una tríada que rápidamente marcó el pulso del espectáculo. Con la banda sonando compacta y una presencia escénica arrolladora, Alika encontró desde el inicio la complicidad de un público que acompañó cada palabra. La primera parte del show continuó con «Bless the Children«, clásico registrado junto al legendario productor británico Mad Professor, y siguió con «Siguiendo la Empress«, transformando al Teatro Xirgu en un espacio de verdadera celebración de unity love.

La intensidad se mantuvo con «Una demanda» y «Hermana en el micrófono«, interpretadas de forma enganchada sobre el mismo riddim. La unión de ambas canciones generó uno de los momentos más interesantes del primer tramo del concierto, resaltando el carácter combativo y reivindicativo de una obra que, a 25 años de sus comienzos, sigue conservando plena vigencia.
Luego llegaron «Yagga Yo Yo» y «Más de 18″, dos composiciones que encontraron una respuesta inmediata en el público. Antes de continuar, Alika tomó el micrófono para dedicar la siguiente canción a quienes mantienen viva la tradición de las letras comprometidas. “Dedicado a toda la gente que hace letra consciente, entre ellos al Indio Solari, que en paz descanse”, expresó, despertando una sentida ovación antes de disparar los primeros versos de «Sonido Antiopresión».
El recorrido siguió con «Que nos lleve el humo» y «No estés triste», aportando un respiro melódico antes de uno de los grandes momentos de la noche. La aparición de Malena D’Alessio para interpretar «Levantate y pelea» reunió sobre el escenario a dos referentes indiscutidas de la cultura hip hop y reggae latinoamericana. El abrazo entre ambas y la respuesta del público terminaron de convertir la canción en uno de los puntos más emotivos del show.

A partir de allí, la presentación ingresó en un segmento profundamente roots con «El rugido del león», «No le des fuerza a Babilonia» y «Nyabinghi Chant», donde la espiritualidad rastafari y el mensaje de resistencia se hicieron protagonistas. La energía siguió creciendo con Encendedores, Enemigos y Muchos patrulleros, canciones que encontraron al teatro completamente entregado.
La segunda mitad del concierto permitió recorrer distintas etapas de la carrera de la artista. Sonaron «Keep It Simple«, «Costumbre de matar», «Revolucionario», «Galang», «Oye mi amiga», «Ejército despierta», «Don’t Stop«, «Quémalo» y «Contra todo lo negativo«, en una secuencia que mostró la amplitud estilística de una obra capaz de moverse con naturalidad entre el reggae roots, el dancehall y el hip hop sin perder identidad.
Ya encarando la recta final, Pety de Riddim, se sumó para interpretar «Todo tiene su tiempo», aportando una dosis extra de emoción a una noche cargada de encuentros. Luego llegaron las cumbias para bailar: «Fuego le vamos a dar«, «Dejalo Gyal» y «Para bailar», elevando la temperatura del teatro y llevando la celebración a su punto máximo.
Antes del cierre, Alika compartió una reflexión que resumió buena parte de la filosofía que atraviesa su carrera: “Todos tenemos el don, algunos robaron y tienen más de uno, pero todos al menos tenemos uno”. Las palabras sirvieron como introducción perfecta para «El Don«, canción que funcionó además como espacio para presentar uno por uno a los músicos que la acompañaron durante la noche. Entre los reconocimientos más destacados estuvieron los destinados a Bocha Drums, responsable de una batería demoledora durante todo el concierto, y a Ángel Zambrano, llegado desde México y señalado por la propia artista como uno de los principales motores del presente musical de su proyecto.

Finalmente, el riddim «Real Rock» puso el broche de oro a una celebración que fue mucho más que un aniversario. Fue el repaso de una trayectoria construida desde la independencia, la conciencia y la coherencia artística. Veinticinco años después de sus primeros pasos como solista, Alika volvió a demostrar que su mensaje sigue tan vigente como el primer día y que la semilla del cambio continúa creciendo.