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Rita Marley cumple 80 años: la voz, la madre y la mujer detrás del legado Marley

Escrito por el 25 julio, 2026

Cantante, compositora, integrante de las I-Threes, madre de una dinastía musical y compañera de Bob Marley durante los años decisivos de su carrera. A los 80 años, la historia de Rita Marley merece ser contada con sus luces y sus heridas, pero, sobre todo, desde su propia identidad.

Durante décadas, el nombre de Rita Marley apareció inevitablemente unido al de Bob. Fue su esposa, cantó a su lado, crió a buena parte de la familia y, después de su muerte, asumió la compleja tarea de proteger un legado que ya pertenecía al mundo. Pero reducirla a “la viuda de Bob Marley” es dejar afuera una vida artística, espiritual y política mucho más extensa.

Alfarita Constantia Anderson nació el 25 de julio de 1946 en Cuba y creció en Trenchtown, Kingston, uno de los barrios fundamentales para comprender el nacimiento de la música popular jamaiquina. Allí se formó como cantante y comenzó su recorrido dentro de The Soulettes, un grupo vocal femenino que grabó durante los años 60 y fue acompañado en sus primeros pasos por los Wailers. (People.com)

Antes de ser Marley

Rita ya cantaba cuando conoció a Bob. The Soulettes, integrado junto a su primo Constantine Walker y Marlene Gifford, ensayaba y grababa dentro del circuito de Studio One. Bob, que comenzaba a destacarse con los Wailing Wailers, colaboraba con el trío y ayudaba a sus integrantes a trabajar las armonías.

La relación nació a través de la música. Bob era tímido para acercarse y le enviaba mensajes por medio de sus amigos. Finalmente comenzaron una relación y se casaron el 10 de febrero de 1966. Rita ya era madre de Sharon, su primera hija, a quien Bob adoptó después del casamiento. (Grammy)

Ese mismo año ocurrió un episodio decisivo para ambos. Mientras Bob trabajaba temporalmente en Estados Unidos, Rita presenció la visita del emperador etíope Haile Selassie I a Jamaica. Según contó años después, al verlo saludar creyó distinguir en sus manos marcas similares a los estigmas de Cristo. La experiencia consolidó su adhesión a Rastafari y fue Rita quien acercó a Bob a una espiritualidad que terminaría atravesando su imagen, sus letras y toda su visión del mundo. (Vanity Fair)

La voz de las I-Threes

Cuando Peter Tosh y Bunny Wailer abandonaron The Wailers, el sonido del grupo se transformó. En 1973, Rita se unió a Marcia Griffiths y Judy Mowatt para formar las I-Threes, el trío vocal que acompañaría a Bob Marley & The Wailers durante su etapa de expansión internacional.

Sus armonías aparecieron en Natty Dread, publicado en 1974, y desde entonces fueron una parte central de discos, conciertos y giras. Rita no ocupaba simplemente un lugar detrás de Bob: las I-Threes aportaron una identidad vocal propia, vinculada al gospel, el soul, las tradiciones jamaiquinas y la espiritualidad rastafari. (Grammy)

El 3 de diciembre de 1976, Rita también quedó involucrada en uno de los episodios más violentos de la historia del reggae. Hombres armados irrumpieron en la casa de Bob en 56 Hope Road, donde la banda ensayaba para el concierto Smile Jamaica. Rita recibió un disparo que le rozó la cabeza y debió ser operada. Al día siguiente fue dada de alta y, dos noches después, estuvo junto a Bob en el histórico concierto. (bobmarley.com)

Una carrera con nombre propio

Mientras acompañaba a Bob, Rita nunca abandonó su propia música. Después de la muerte del cantante, su carrera solista adquirió mayor visibilidad con discos como Who Feels It Knows It, Harambe y We Must Carry On.

Su canción “One Draw” se convirtió en uno de sus clásicos y fue el primer sencillo de reggae en ingresar al ranking Dance Club de Billboard. We Must Carry On recibió una nominación al Grammy como mejor álbum de reggae en 1992. A lo largo de su trayectoria también grabó canciones como “Lion and the Lamb”, “Good Girls Culture” y “Just One More Morning”. (Grammy)

Su obra nunca alcanzó la difusión masiva de la de Bob, pero muestra a una artista con un discurso propio: panafricanismo, emancipación, espiritualidad, marihuana, maternidad y resistencia. Rita no fue únicamente una voz complementaria dentro de los Wailers; fue parte de la generación de mujeres que ayudó a construir el lenguaje vocal del reggae.

Los hijos y la dinastía Marley

Rita fue madre de seis hijos: Sharon, Cedella, David “Ziggy”, Stephen, Stephanie y Serita. Cedella, Ziggy y Stephen nacieron de su matrimonio con Bob. Sharon, hija de Rita de una relación anterior, fue adoptada por Marley, al igual que Stephanie. Serita nació algunos años después de la muerte de Bob. (People.com)

Sharon, Cedella, Ziggy y Stephen formaron en 1979 Ziggy Marley and the Melody Makers, inicialmente con una canción escrita por Bob. El grupo terminó desarrollando una carrera internacional, editó numerosos discos y obtuvo varios premios Grammy.

La influencia de Rita fue decisiva en esa continuidad. No solo crió a sus hijos en medio de giras, conflictos familiares y una exposición pública creciente: también acompañó sus primeras experiencias musicales y ayudó a mantener unida a una familia extensa, integrada además por los hijos que Bob tuvo con otras mujeres. Ziggy la describió años después como el verdadero sostén de la familia y de la carrera de su padre. (People.com)

Amor, infidelidades y violencia

La relación entre Bob y Rita estuvo lejos de ser una historia romántica convencional. Compartieron pobreza, hijos, música, fe y el crecimiento vertiginoso de una carrera internacional, pero también atravesaron separaciones, relaciones extramatrimoniales y una desigualdad evidente dentro del matrimonio.

Bob tuvo varios hijos con otras mujeres durante los años en los que seguía casado con Rita. Ella contó que, con el tiempo, su vínculo se parecía más al de una cuidadora, compañera espiritual y responsable familiar que al de una pareja tradicional. Rita también mantuvo relaciones por fuera del matrimonio, una de las cuales dio lugar al nacimiento de Stephanie, posteriormente reconocida por Bob como hija. (Vanity Fair)

En 2004 publicó, junto con la escritora Hettie Jones, el libro No Woman, No Cry: My Life with Bob Marley. Allí relató la pobreza de los primeros años, la vida familiar, las infidelidades de Bob, el atentado de 1976 y las contradicciones de convivir con un hombre que comenzaba a transformarse en una figura mundial. (Da Capo)

Durante la promoción de esas memorias, Rita también describió públicamente un episodio ocurrido en 1973 en el que, según su testimonio, Bob la forzó a mantener relaciones sexuales. Ella misma definió aquel hecho como una violación. Incorporar su relato no significa negar la dimensión musical y política de Marley, sino comprender que la relación tuvo zonas dolorosas que durante mucho tiempo quedaron afuera de la construcción del mito. (UPI)

Después de Bob

Bob Marley murió en 1981 sin dejar testamento. Su muerte abrió una extensa disputa por las regalías, las empresas, el patrimonio familiar y los derechos comerciales sobre su nombre e imagen.

Rita quedó en el centro de un escenario para el que no estaba preparada. Hubo documentos falsificados, fondos desviados y una causa judicial que se extendió durante años. En 1992, un jurado federal determinó que Rita no había sido responsable del fraude y condenó al abogado y al contador que habían administrado parte de los negocios de Bob. (Deseret News)

Más allá de esas disputas, Rita fue una pieza central en la construcción institucional del legado. Impulsó Tuff Gong International, transformó la casa de 56 Hope Road en el Bob Marley Museum y participó en la creación de fundaciones y empresas encargadas de preservar la obra y el mensaje del músico. (Rita Marley Foundation)

África como regreso

La fe rastafari también llevó a Rita a profundizar su vínculo con África. Se instaló durante años en Ghana y desarrolló proyectos educativos, sanitarios y comunitarios a través de su fundación.

En la comunidad de Konkonuru colaboró con escuelas, becas, alimentación infantil, vacunación, acceso al agua y mejoras de infraestructura. En 2013 recibió la ciudadanía honoraria de Ghana, un reconocimiento a su trabajo y a su identificación con el continente africano como lugar de pertenencia espiritual y cultural. (Rita Marley Foundation)

Mucho más que “la esposa de”

A sus 80 años, Rita Marley representa muchas historias al mismo tiempo. Es la joven de Trenchtown que comenzó cantando con The Soulettes, la integrante de las I-Threes que recorrió el mundo, la mujer que sobrevivió al atentado de 1976, la solista que construyó su propio catálogo y la madre que ayudó a convertir a los Marley en una dinastía musical.

También es la mujer que contó las contradicciones de su matrimonio, enfrentó las consecuencias económicas de la muerte de Bob y dedicó gran parte de su vida a mantener vivo un legado que podría haber quedado atrapado entre disputas familiares y judiciales.

La historia de Bob Marley no puede comprenderse completamente sin Rita. Pero la vida de Rita Marley tampoco debería contarse únicamente a través de Bob. Su voz, su maternidad, su fe y su trabajo dejaron una marca propia dentro de la cultura reggae.


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