Llegamos a la RollingStone!!
Escrito por Sergio Carluccio el 23 septiembre, 2026
La revista Rolling Stone en Argentina destacó en sus páginas nuestra gran celebración por los 60 años del rocksteady, el género jamaiquino que sentó las bases del reggae.
En una nota especial firmada por Daniel Flores, resaltaron la trayectoria de The Hamptons, la producción de Pelagatos y la reunión del increíble colectivo de artistas e invitados especiales que se suman a rendirle homenaje a esta época dorada de la música de raíz.
Te dejamos la nota completa para que la leas y compartas:
Rocksteady: un show para celebrar los 60 años del gran antecesor del reggae
Por DANIEL FLORES

No es reggae ni ska. Aunque es jamaiquino y tiene no pocos ingredientes en común con esos otros géneros musicales, al punto que muchos podrían confundirlos. Se lo conoce como rocksteady y tuvo su breve apogeo en 1966, es decir hace sesenta años. Es el eslabón, de ningún modo perdido, pero sí quizás menos escuchado de la música popular jamaiquina.
“Menos escuchado”, cuando se habla de Jamaica, es una expresión muy relativa. Puede que alguien ni siquiera conozca el término rocksteady, pero seguramente disfrutó de su particular cadencia de manera indirecta, salvo que nunca se haya cruzado con material de The Police, No Doubt, The Clash, Blondie, Los Pericos o tantos otros artistas que recogieron la influencia de ese período particularmente inspirado en la isla. Como el reggae, el ska, el dub y el dancehall, también el rocksteady se propagó por la música pop global, incluso de una manera subliminal.

El grupo porteño The Hamptons, con casi dos décadas de consumo y difusión responsable del mejor rocksteady, tomó la decisión de celebrar los 60 años de este fenómeno en un concierto junto a un seleccionado de cantantes invitados: Guillermo Bonetto (Los Cafres), Sergio Colombo (El Natty Combo), Boris Bilbraut (cofundador de Cultura Profética), Lara Moon (Los Casettes, Morley Reggae), Flor Bocona, Diega Robson (Robson Bros Co.) y Laura Leya (Santa Fiebre). La cita es el viernes 25 de septiembre a las 20, en Lucille (Gorriti 5520), con producción de Pelagatos, la plataforma de contenidos especializada en reggae.
Se suele definir al rocksteady como un ritmo más lento que el ska (su antecesor inmediato), pero más rápido que el reggae (su hijo pródigo y famosísimo). Cuenta el mito fundacional que todo derivó de un verano extremadamente caluroso, en 1966, en el que no era fácil bailar al ritmo frenético del ska, que dominaba Jamaica desde su declaración de la Independencia del Reino Unido (en 1964). Puntualmente, el big bang se ubica en el modesto estudio donde el cantante Hopeton Lewis intentaba grabar un ska, que le quedaba demasiado rápido. Pidió que la banda bajara un poco los bpm y de allí surgió la particular cadencia y el inédito protagonismo del bajo de “Take It Easy”, muy probablemente el primer rocksteady de la historia, cuya letra no casualmente es un llamado a tomarse las cosas con calma. Aquella banda era lideraba por el guitarrista Lynn Taitt, algo así como el prócer mayor del rocksteady, que definió las reglas de oro para su instrumentación y ejecución.
Los Hamptons son un caso singular en la escena porteña porque ubican al frente un trío vocal, a la manera de clásicos jamaiquinos como los primeros Wailers, The Heptons, The Paragons y The Pioneers, entre muchos otros “The”. “Al rocksteady le siento un dejo de melancolía. Y eso es algo que me sienta muy bien; será porque soy porteño”, dice Donato Bellitti, una de las voces de Los Hamptons (junto a Gastón Laspoumaderes y Nahuel Castro). “Tiene notas de melancolía en las armonías y en la cadencia. Es muy raro porque, al mismo tiempo, es un género festivo. Pero esas sensaciones conviven produciendo un estado de felicidad con un dejo de melancolía. Puesto en términos musicales, es como disponer de más armónicos. Así que, como trío vocal, el rocksteady es un traje que nos queda perfecto”.
Los Hamptons compartieron escena y armonías con visitantes ilustres como Derrick Harriott, Pat Kelly y Brinsley Forde (ex Aswad). “Me gusta toda la música de raiz jamaiquina, pero del rocksteady me atrae en especial eso que genera el tempo lento, el groove pesado y el sonido –detalla Esteban Descalzo, baterista de Los Hamptons, productor e ingeniero de sonido en Kingston Factory, un estudio de grabación especializado en sonidos jamaiquinos, aunque ubicado a pocas cuadras de la Plaza Flores. “También me gusta esa reivindicación de los tríos vocales como lideres, al frente, algo que es parte de la identidad sonora de Los Hamptons. Y, en cuanto a la historia, me vuela la cabeza lo prolífico que fue este género en los pocos años que tuvo de desarrollo”.
Efectivamente, la Era Rocksteady en la saga de la música jamaiquina, se reduce a 1966-1968. Y, sin embargo, su catálogo de maravillas en vinilos de 7 pulgadas es casi interminable, algo que vuelve locos a los coleccionistas. De ese rico legado, Los Hamptons e invitados recrearán nada menos que treinta joyas del tenor de “The Tide is High” (The Paragons, my conocido por la versión de Blondie), “Ah It Mek” (Desmond Dekker), “Feel Like Jumping” (Marcia Griffiths), “Moving Away” (Ken Boothe) y “The Loser” (Derrick Harriott).
“Sin la semilla del rocksteady nunca hubiera florecido el reggae”, dice Marcos Álvarez, fundador y portavoz de Pelagatos. “Cuando los músicos bajan el tempo del ska, como dice el mito, esos fueron los pacitos de bebé del reggae. Pero, la verdad, las líneas divisorias entre géneros son muy delgadas. Al final, este show es más que nada una manera diferente de celebrar el reggae”.
Fuente: Revista RollingStone