Canción actual

Título

Artista


MendoCann 2026: cultivar mejor ya no es improvisar, es entender la planta

Escrito por el 23 abril, 2026

En MendoCann 2026, desde Lomas del Malbec, Mendoza, la conversación sobre cannabis dejó de girar solamente alrededor del negocio, la ley o la industria como promesa. En este segundo video de PelaGatxs, el foco se corre hacia un terreno mucho más concreto y, al mismo tiempo, mucho más profundo: qué significa cultivar bien hoy.

La respuesta no aparece en una sola voz, sino en el cruce entre cultivadores, genetistas, técnicos, científicos y empresas que vienen empujando el tema desde lugares muy distintos. Y justamente ahí está la riqueza del video: no busca bajar una verdad única, sino mostrar que detrás de una buena flor hay una red de decisiones que empieza mucho antes de la cosecha.

El arranque lo marca Mau Lamonica, con una frase que ordena todo el episodio: “podemos subir el estándar y poder hacer cosas que capaz estamos acostumbrados a ver afuera y hacerlo desde acá”. Esa idea funciona casi como declaración de principios. Ya no se trata solamente de cultivar: se trata de cultivar mejor, con más criterio, más lectura y más nivel.

Desde otro ángulo, Francesco Sasso baja la genética a la cancha con un ejemplo concreto: una flor cultivada en exterior en Santa Fe, sometida a picos de 45 grados, que igual respondió bien y mantuvo estructura. Ahí aparece una primera definición fuerte del video: la genética no es un slogan ni una etiqueta de catálogo, sino algo que se prueba cuando la planta tiene que responder en condiciones reales.

En esa misma línea, Guille Borrello aporta una mirada mucho más artesanal y personal. Mientras otros van detrás de la tecnología, él cuenta que decidió regar a mano y preocuparse por el clon. Después va todavía más al hueso: si el clon no es bueno, no hay técnica que salve el resultado final. Su idea es simple y contundente: antes que hablar de extracción, máquinas o espectacularidad, hay que arrancar por la materia prima.

El video también abre un costado muy interesante sobre cómo el cultivo se volvió cada vez más preciso. Facundo Ledesma cuenta que hoy ya se pueden medir nutrientes en tiempo real a partir de hojas tomadas semana a semana, y usar esa información para ajustar macro y micronutrientes con mucha más fineza. En ese mismo terreno, voces técnicas de Universal, Evo Grow y Fluxo muestran que la sala también se diseña: planos, distribución de iluminación, potencia, espectro, ventilación, microclima y estabilidad ambiental ya forman parte de una nueva conversación sobre cultivo que dejó de ser intuitiva para volverse cada vez más consciente.

Pero el video no se enamora de la tecnología como si fuera una solución mágica. También aparece el contraste. Juan Alonso de Hidro, desde el mundo de la hidroponía, explica por qué ese sistema les permitió trabajar con menos error humano y eliminar el estrés hídrico por exceso o por falta de riego. Mientras tanto, otras voces recuerdan que no alcanza con tener herramientas si no hay criterio para leer qué está pasando dentro del cultivo.

Ahí entra otra capa importante del episodio: la ciencia. Facundo de Arahand Seeds, lo resume de una forma brutal cuando explica que investigadores y equipos ya están listos para avanzar, pero que muchas veces “dos papeles que no se firman” alcanzan para dejar todo frenado durante meses o años. La frase expone una de las tensiones más grandes del cannabis argentino: el conocimiento está, las ganas están, pero el contexto todavía corre más lento que la práctica.

También aparece el Dr. Alejandro Andersson, que aporta un marco muy valioso para entender por qué cultivar bien importa tanto. Cuando recuerda que la planta tiene cannabinoides, terpenos y flavonoides, y que en total se combinan más de 500 sustancias químicas en miles de cepas distintas, la discusión deja de ser simplemente “qué pega más” o “qué rinde más”. Pasa a ser otra cosa: cómo se trabaja una planta compleja, con perfiles diferentes, sabores distintos y efectos que dependen de muchos factores.

En otro momento fuerte del video, Javier Hasse pone una advertencia que obliga a salir del romanticismo: cultivar también requiere agua y energía. Y aun así, se planta del lado del cultivador. Esa tensión suma mucho porque evita el tono celebratorio vacío. El video no idealiza: muestra que cultivar mejor también implica hacerse cargo de los recursos, de la escala y del contexto.

En el tramo final, la conversación se abre todavía más. Marcos Calvente, Intendente de Guaymallén, habla de eficiencia en el uso del agua y de cómo la tecnología puede mejorar el manejo de ese recurso. Y Fernanda Lourido de Fundación Gen aporta una de las ideas más interesantes de todo el episodio al explicar cómo trabajan con biomateriales de cáñamo para tratar aguas contaminadas y reutilizarlas frente a los cultivos. Ahí el cultivo deja de verse solo como producción de flores y empieza a pensarse también como parte de una discusión más amplia sobre territorio, innovación y futuro.

Lo mejor del video es que nunca pierde el eje. Aunque aparecen genética, automatización, compuestos, luz, agua, clon, hidroponía, indoor y política, todo vuelve siempre a la misma pregunta: qué diferencia a un cultivo más o menos de uno verdaderamente bien pensado.

Y quizás la respuesta más clara sea esta: cultivar mejor no es solo sacar más, ni comprar más aparatos, ni repetir fórmulas ajenas. Es entender mejor la planta, tomar decisiones más finas y animarse a subir la vara desde acá.

Si el primer video sobre MendoCann mostraba que el cannabis ya discute industria, este segundo deja algo igual de claro: sin cultivo serio, no hay nada que sostener después.


Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *


+ 87 = 97


Continuar leyendo